04 febrero, 2017

Nada nuevo en "la escena". Feliz libertad!

Estáis en lo cierto si habéis pensado que el título tenía pinta de que esto iba a ser un "artículo de opinión", o como se suele decir ahora: una "rajada" en toda regla.

Seguramente parece que estoy igual de desconectado que siempre del panorama musical o lo que se suele denominar en foros y comentarios en redes sociales... "la escena". 
En realidad no es desconexión como tal, sino más bien falta de inmersión.
Pero eso no me impide estar al tanto de una parte de los dimes y diretes que circulan en relación a lo que tiene que ver con el mundillo de los DJs, artistas, promotores, seguidores y clubbers.
Y por lo que veo, hay cosas que siguen igual respecto a mi persona.

Si, soy uno de esos que acumula un montón enorme de "haters" o personas a las que no caigo nada bien. En algunos casos alcanzando perfectamente el odio, y en otros se queda en simple desagrado.
Esto de ser persona non-grata o incluso llegar a tener un veto en ciertos lugares, la verdad es que lo llevo bien, no me afecta demasiado al no tener una actividad musical, digamos, profesional.

A nivel emocional tampoco me preocupa porque tengo la tranquilidad de estar bien seguro de que no soy una de esas personas que va hablando mal, desacreditando, injuriando, ni soy de emplear ningún tipo agresividad verbal respecto a nadie.
Pero como todo el mundo sabe, es suficiente con expresar libremente lo que uno opina respecto a determinados temas para que alguien se moleste.
Está claro que no podemos evitar que la gente se tome las cosas de modo muy personal o que interprete lo que dice otra persona de forma emocional y pasional.
Es muy humano, desde la noche de los tiempos eso de "o estás conmigo, o contra mi". Dicho de otra forma: todo aquel que no piense como yo, es mi enemigo.

Lo cierto es que no me arrepiento para nada de haber estado diciendo toda mi vida lo que pensaba de cualquier tema, a pesar de las consecuencias que eso haya podido tener.
He conocido infinidad de generaciones, de "hornadas" de DJs y productores que como querían "hacer carrera" y llegar a algo, han estado privándose de sus libertades. 
Y es que no sólo se llega a limitar lo que se dice o deja de decir, sino incluso a adoptar todo un compendio de normas que restringen el comportamiento y a la persona al completo.
Todo para que? ...Tal vez para un día darse cuenta de que han estado posiblemente años privándose de ser libres para "nada".
La mayoría, seguramente demasiado tarde, llega un punto en que son conscientes de ello y entonces un buen día explotan y se sacan de encima todo lo que guardaron dentro todo ese tiempo.
Finalmente casi la totalidad acaban alejados de la música, como consecuencia de las enormes frustraciones a las que conduce el camino que han elegido.

A todos los que se encuentren con dudas acerca de esto, jóvenes y no tan jóvenes... les diría algo:
Pensadlo bien. Realmente vale la pena renunciar a tanto?
Y aún diría más: Nada es verdad, todo está permitido.
Es una frase que quien sea fan una conocida saga donde aparecen personajes encapuchados conocerá muy bien.


Y es que al igual que la sociedad pretende moldearnos y restringirnos con creencias religiosas, infundidas por el marketing, la moralidad...etc, en el mundillo musical ocurre otro tanto de lo mismo.

Estáis seguros de que sirve de algo evitar decir lo que uno piensa, o cambiar la opinión (para expresar la que se supone que conviene) buscando agradar a esos sellos discográficos, agencias, promotoras, clubes?
Vais a conseguir lo que deseáis gracias a arrastrar vuestra dignidad por los suelos para intentar agradar a esa gente? 
Hablamos de pasar mucho tiempo, tal vez años, vuestros mejores años... 

Esta creencia que tiene tantísima gente por ahí, a qué grandes éxitos puede llevar?
Ah si, tal vez alguno de esos grandes sellos, a alguna persona de los centenares o miles que se han regido por esas normas, le publiquen un track en un subsello digital con un nivel de promoción ínfimo. Va bien para hacer la buena obra del mes y que los medios les pregunten por lo magnánimos y majos que son, ellos que en su gran excelencia apoyan a "jóvenes talentos".
Ah si, también algún club o promotora les puede poner de "RRPP-vendentradas-DJs" a abrir sesión para los camareros y algunos de sus amigos...incluso tal vez reciban alguna propina.

Si algo como eso es vuestro objetivo, ya os podéis poner a trabajar en vuestro papel, porque lo consigue una persona de cada mil (?) y la competencia es muy feroz. Suerte.
Si esperabais conseguir más, incluso mucho más... no seré yo quien os arrebate vuestros sueños, desde luego.

La gente más crítica, ante este panorama, podría pensar que a lo máximo que hay opciones de llegar es a ser utilizados por sellos y plataformas para dar cierta imagen y simular que no existe puerta cerrada alguna para la entrada de gente nueva... 
Tal vez ser también utilizados para aportar alguna idea fresca aprovechable por los dueños del tinglado... 
Incluso habrá quien puede llegar a pensar que es una forma de tenerles controlados y absorbidos bajo el dominio de ese ente y nunca destacar por si mismos, siempre dando sensación de haber recibido caridad de la plataforma que les "acoge" gentilmente...
Se podría enfocar de muchas formas, depende de las inquietudes y el perfil mental de quien lo valore.

De forma similar, podría alguien pensar que los clubes y promotoras utilizan a esos nuevos talentos a los que "dan una oportunidad", simplemente para rellenar horas con música de calidad a un coste muy bajo o inexistente...aprovechando de paso sus contactos para dar difusión al propio club, sesión o promotora.
Supongo que todo depende del punto de vista.

Y después de todo, la pregunta que todo el mundo debería hacerse es si algún día se puede arrepentir de toda la libertad que perdió y toda la dignidad que arrastró por los suelos para... para que?

Personalmente opino que en absoluto me arrepiento de lo que he sido estas dos décadas en relación con la música... y eso me hace seguir siendo feliz con ella.
Porque eso es lo único que hay. La música.
No hay nada más, todo lo demás son creencias que uno puede aceptar o rechazar. Si las rechazas no te afectan, lo sabíais?

Nada es verdad, ese "éxito" con el que pretenden haceros soñar, realmente es tal?
Todo está permitido, por qué queréis renunciar a vuestra libertad por él? si en el fondo sabéis que no existe y es relativo a lo que vosotros decidáis creer o la persona que está al otro lado crea?

Feliz libertad.

1 comentario:

  1. Grandísima reflexión y más habiéndola leído un día tan señalado como este. Coincidencia? Quien sabe... 😁

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Se agradecen vuestros comentarios, lo aprecio mucho.